3 abril, 2020

La verdad de la milanesa

Por Miguel Manzi

Todos los jueves participo en la Tertulia de El Espectador conducida por Daniel Castro, junto con la diputada Graciela Bianchi (PN), el diputado Eduardo Rubio (UP) y el ex diputado Oscar Andrade (PCU, quien renunció a su banca para ocupar la Secretaría General del SUNCA). Mientras nos mantenemos en la superficie de los temas, las coincidencias son mayores que las discrepancias. Conforme vamos profundizando, se empiezan a bifurcar los caminos. Y al final de cada programa, solemos quedar trancados en nuestras respectivas trincheras ideológicas: de un lado, liberales, más o menos socialdemócratas; del otro lado, marxistas decididamente colectivistas. Naturalmente, descuento la buena fe y la honorabilidad de todos mis contertulios. Por eso no dejo de sorprenderme cuando, en el calor de los intercambios, defienden no ya modelos teóricos, sino regímenes políticos actuales donde, a tenor de toda la evidencia disponible, las libertades están gravísimamente cercenadas y la gente padece privaciones de todo tipo. La última línea de defensa de nuestros contradictores, es que el capitalismo y el mercado generan exclusión e injusticias de toda especie (y solo eso). Cuando argumento que capitalismo y mercado -en proporciones variables, pero siempre- salen en combo con libertad y democracia, afirman que también las hay en Cuba, ¡y hasta en Corea del Norte! Entonces se pudre todo y tenemos que ir a la tanda… ¿Puede haber visiones tan distintas sobre asuntos tan concretos? Vaya que sí; quien no lo crea, que escuche las tertulias… ¿Hay modo de laudar estas diferencias? No, lo impide un paralogismo de Vaz Ferreira, que resulta de comparar lo que es, con lo que podría ser… Sin embargo, hay modos de acercarse a discernir qué sistemas han generado más libertad y prosperidad a los pueblos. Un modo aceptable (se usa todo el tiempo en múltiples materias) es recurriendo a los índices comparativos, que los hay de todo tipo, financiados por fuentes de todo pelo, unos más liberales, otros más socialistas, unos más prestigiosos, otros menos, pero todos técnica y académicamente muy sólidos. Como un servicio a la comunidad, me tomé el trabajo de repasar los más visibles, y volcar los datos en una planilla Excel, que se puede abrir con el enlace al final.

tabla-ilustracion

Todas las voces todas

He aquí los índices consultados:

  1. DESARROLLO HUMANO, PNUD, 2015
  1. PROGRESO SOCIAL, Porter, 2016
  1. LIBERTADES Y DERECHOS, Freedom House, 2016
  1. LIBERTAD DE PRENSA, Freedom House, 2016
  1. VIGENCIA DE LA LEY, The World Justice Project, 2015
  1. DERECHOS CIVILES, Human Rights Watch, 2016
  1. CORRUPCIÓN, Transparencia Internacional, 2015
  1. DEMOCRACIA, The Economist, 2015
  1. LIBERTAD HUMANA, Instituto Cato, 2013
  1. LIBERTAD ECONÓMICA, Instituto Cato, 2013
  1. LIBERTAD ECONÓMICA, Instituto Fraser, 2015
  1. LIBERTAD ECONÓMICA, Fundación Heritage, 2016
  1. FACILIDAD PARA NEGOCIOS, Doing Bussines, BM, 2016
  1. GINI, BM, 2013
  1. FELICIDAD, oficioso ONU, 2016

 

¡¡Y el ganador es!!…

La socialdemocracia, por paliza.

Hay 210 países (o equivalentes) reconocidos por NN.UU. Sólo un índice los considera a todos, pero ni siquiera ese tiene datos de todos: ocurre que hay países para los que NO HAY DATOS, porque carecen de la infraestructura institucional para producirlos (los más sumergidos), o porque carecen de las libertades públicas para divulgarlos (los más sometidos) (dramáticamente, ambas categorías se conjugan en varios de ellos). Con esta y todas las salvedades que pueden formularse, la planilla Excel revela que 4 países monopolizan el primer lugar en los 15 índices: Noruega (6), Finlandia (4), Nueva Zelanda (4) y Suecia (1). Pegados a los punteros aparecen Canadá, Australia e Irlanda. Sigue la barra de Alemania, Reino Unido, Francia, EE.UU., Japón, Corea del Sur. Por ahí se completan los 15 primeros en prácticamente todos los estudios. Se trata, salvo Japón y Corea del Sur, de democracias “tradicionales” de corte occidental. Nosotros aparecemos más o menos en el segundo quintil (contando desde arriba), con los chilenos por encima en 13 de las 15 tablas. Ahora veamos a los países que se ubican en el otro extremo del arco ideológico (sus constituciones consagran el régimen de partido único, severas restricciones o ausencia de propiedad privada, severas restricciones o ausencia de mecanismos de mercado, severas restricciones o ausencia de libertad de prensa, ambulatoria, de reunión, de asociación, pena de muerte; todas o varias): Corea del Norte, Cuba, China, Vietnam, Rusia, Venezuela, aparecen consistentemente de la mitad de tabla para abajo, cuando no fondeados, o cuando no sin datos (ausencia igualmente elocuente). Mis contertulios dicen que allí la gente está feliz y contenta. Los índices dicen otra cosa.

***

“Ficha técnica» del enlace

La planilla Excel contiene datos para 30 países de los 15 índices relevados (si metía a los 210 países no había planilla que aguantara). Tomé 15 países de arriba y 15 países de abajo (no siempre “los de más arriba” ni “los de más abajo”, por cuanto las posiciones relativas varían en cada índice, por cuestión de materia y de universo considerado).

Además de la planilla, en las solapas de Excel se encontrarán 3 gráficos de dispersión, que muestran la correlación entre 3 parejas de índices. Los valores que se muestran de cada país representan sus posiciones en los índices considerados. Como estamos mirando 15 países “de arriba” y 15 “de abajo”, el medio de los gráficos queda más o menos vacío. Los gráficos se construyeron con los países que tienen datos para ambas variables consideradas.

Los índices que relacionamos en los gráficos son:

  • Desigualdad (Gini, BM) & Democracia (The Economist)
  • Corrupción (Transparencia Internacional) & Desarrollo Humano (PNUD)
  • Facilidad para negocios (Doing Bussines, BM) & Libertades y Derechos (Freedom House)

Para abrir la planilla y los gráficos, haga click aquí.

 

Columna publicada en Montevideo Portal.

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