10 diciembre, 2018

Un hermoso poema de Antonio Machado

En el cálido acto de homenaje a Jorge Batlle realizado el pasado sábado 26 en la remozada Sala de la Convención del Partido Colorado, el Dr. Julio María Sanguinetti pronunció un emotivo y al mismo tiempo conceptuoso discurso, que hizo vibrar al auditorio. En un pasaje de su alocución el Dr. Sanguinetti recitó estrofas de un poema de Antonio Machado, dedicado a la memoria de don Francisco Giner de los Ríos y quizás menos conocido que otros poemas, escogidos por Joan Manuel Serrat para popularizarlos a través de su música.

Giner de los Ríos fue una de las figuras principales de la Institución Libre de Enseñanza, baluarte de la educación laica y liberal, formadora de republicanos, a la que asistió Machado.

A continuación, el texto íntegro del poema.

 

Como se fue el maestro,

la luz de esta mañana

me dijo: Van tres días

que mi hermano Francisco no trabaja.

¿Murió?…Sólo sabemos

Que se nos fue por una senda clara,

Diciéndonos: Hacedme

Un duelo de labores y esperanzas.

Sed buenos y no más, sed lo que he sido

entre vosotros: alma.

Vivid, la vida sigue,

los muertos mueren y las sombras pasan;

lleva quien deja y vive el que ha vivido.

¡Yunques, sonad; enmudeced, campanas!

 

Y hacia otra luz más pura

partió el hermano de la luz del alba

del sol de los talleres,

el viejo alegre de la vida santa.

…Oh, sí, llevad, amigos,

su cuerpo a la montaña,

a los azules montes

del ancho Guadarrama.

Allí hay barrancos hondos

de pinos verdes donde el viento canta.

Su corazón repose

bajo una encina casta,

en tierra de tomillos, donde juegan

mariposas doradas…

Allí el maestro un día

soñaba un nuevo florecer de España.

                                                                       Baeza, 21 de febrero de 1915.-

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