23 octubre, 2018

Quiénes somos

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Batllismo Abierto se constituyó formalmente en el año 2003, con el propósito de participar en las elecciones del año siguiente. El grupo que decidió dar ese paso había empezado a reunirse en el año 2001, preocupado por la situación del Partido Colorado. Esa preocupación se expresó en un documento de elaboración colectiva, titulado “Apuntes para un análisis largamente postergado”, que criticaba el quietismo imperante en el partido y reclamaba el retorno a las prácticas de funcionamiento orgánico y democrático, el contacto con la sociedad y la apertura al debate de ideas.

Muchos de los firmantes de ese documento habíamos empezado a participar en la vida política oponiéndonos al proyecto constitucional de la dictadura que se plebiscitó en 1980; estrenamos la credencial votando el NO. Dos años más tarde acompañamos al Dr. Enrique Tarigo en la creación de “Libertad y Cambio”, que votó en las elecciones de 1984 con la fórmula Sanguinetti-Tarigo y la lista 85, nuestra marca de origen. Queríamos, ante todo, recuperar la democracia. Y queríamos también, a partir de allí, iniciar un proceso de desarrollo que incluyera a todos los sectores de la sociedad. La tarea política inmediata era “el cambio en paz”; el proyecto de mediano y largo plazo se planteaba en el programa del Partido Colorado de 1983, denominado “Por un Uruguay para todos”. La herramienta indispensable para el logro de esos fines era un Partido Colorado renovado, activo y unido.

En los más de treinta años transcurridos desde la recuperación de la democracia, mucho han cambiado el mundo, el Uruguay y nuestro Partido Colorado. Se alcanzaron logros de importancia, pero hay tareas que siguen pendientes. La democracia está consolidada y hemos gozado, como los demás países de América Latina, de diez años de una prosperidad generada por una coyuntura externa excepcionalmente favorable. Sin embargo, la cuestión de la inserción internacional del Uruguay sigue sin resolverse de manera satisfactoria, el estado de la educación arroja densas sombras sobre el futuro nacional, la sociedad exhibe una fragmentación que niega el ideal de la integración democrática y el Partido Colorado pasa por uno de los momentos más difíciles de su larga historia.

Frente a este panorama, ratificamos el propósito y el compromiso de seguir trabajando “por un Uruguay para todos”, democrático, próspero y justo. No creemos en los ideólogos iluminados, ni en quienes confunden gobernar con gerenciar, ni en las corporaciones que subordinan el interés general al propio; creemos en los partidos políticos que proponen, discuten y convencen, en diálogo permanente con la sociedad, con el fin de que la acción política tenga el respaldo popular indispensable para su legitimidad y eficacia.

No desconocemos las dificultades que enfrenta hoy el Partido Colorado, pero creemos, con Batlle, que “siempre hay un camino bueno para los hombres de buena y fuerte voluntad”. Esta frase, escrita por don Pepe en el primer editorial de El Día, era una de las más citadas cuando, aun en tiempos de dictadura, los jóvenes batllistas de entonces escribíamos en los semanarios de la oposición y nos dábamos ánimo para perseverar, pese a las dificultades de la hora. Quizás lo más lindo de este tiempo de desafíos es que los jóvenes de hoy han venido a reunirse al pie de las viejas banderas, han formado la Juventud de Batllismo Abierto y creen, como nosotros, que “siempre hay un camino bueno” para los caminantes que tienen fe en sus ideas y voluntad para trabajar por ellas.

Como decía el inolvidable Amílcar Vasconcellos: “la lucha recién empieza”.

 

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